La Casa de las Tradiciones está en el Tivolí, barrio o asentamiento de la emigración francohaitiana, al igual que la calle Gallo. Esta emigración forzada se dió en 1791 tras la revolución haitiana que expulsó a los colonos blancos junto a sus esclavos domesticos.

La Casa de las Tradiciones, resultado del empeño de Joel James, Raúl Pomares, Manuel Ruiz Villa y una importante cuota de Andrés Caldas, siempre la vi, la sentí y viví como un templo.

Desde que entrabas, una misteriosa energía te tomaba de la mano y te presentaba a Longchams, tabaquero infinito, que sentado en un trono aplaudía con la chaveta y que aún vivo se mostraba rodeado de un aura de luz, entre anécdotas, tabacos y tragos, en la Cantina Marianito, único cantinero en el mundo dotado con la capacidad de entender a locos tan coherentes como nosotros, René Urquijo, Andresito, Parra, el Luky, Mayito, el Moro, Montes, Pichi, Rios y gran parte de la comunidad que antes de la casa los llamaban marginales.

El promotor cultural Lorenzo Jardines, se robó a la comunidad, desde los mas pequeños que celebraban sus cumpleaños allí hasta los abuelos que encontraron el espacio ideal como bastón de vejez.

Luego con el esplendor de la Casa se puso un portero. negro alto, fornido que mostraba una derecha de boxeador aún cuando es ingeniero eléctrico graduado en Alemania, Tomás Dublín.

Las mesas y las sillas, toneles de ron cortados a la medida, las paredes forradas de fotos antiguas, actuales, como recuerdos vivos todos presididos por la n’ganga de Moso y el Santiago Apóstol de Pozo y el anfitrión imprescindible, don señor CAÑAMBRIL, bebida espirituosa y bondadosa en un precio que destilaba con todo amor del mundo el actor e  investigador de la Casa del Caribe, nuestro Alexis Alarcón.

La Casa de las Tradiciones, como todo, tuvo depredadores que llegaron a llamarla, la casa de las perdiciones, aunque así tan solo lograron promoverla mas aún.

Allí sucedieron cosas inéditas como el cartel que me mandó a poner  Joel en la entrada… SOLO PARA CUBANOS…, en el periodo que no podíamos entrar a los hoteles.

Muchas cosas más en esta Casa en que nació Pacho Alonso y que a golpe de sueños se convirtió en la casa comunitaria mas importante del mundo.

Hasta aqui el texto de Reinaldo López Vazquez recuperado por gladyta en facebook

Enbreve completaremos desde nuestra redacción este artículo con algunas fotografias y videos realizados en La Casa de las Tradiciones

Antonio Mora